febrero 06, 2006

Las flores y las mujeres





Vivita y coleando. Aquí sigo. Un poco lenta de nuevo porque es el primer descanso del año. Ni tiempo para deprimirse, que ya es ganancia.

Enferma y frente al televisor he conocido y reconocido películas y personajes. Frases célebres, nuevas y viejas. Momentos familiares invaluables.

Ausente. He estado ausente de mí misma. Introspectiva, religiosa, agnóstica, corporativa e individualista. Me he vuelto empresaria de mi destino y comercio con el mundo a mis pies. Pero no lo ofrezco por 30 monedas.

Mientras, en mi ausencia aprendí, no es novedad pero supe que las mujeres somos como las flores. Algunas son más delicadas que otras y hay que darles cuidados especiales. Otras son duraderas frente a cualquier elemento. Hay quienes si están solas se mueren y hay quienes tienen espinas para vivir mejor solas. Sigo hablando de flores, pero si te identificas, avísame.

Yo también soy flor. A veces soy una flor de un aroma dulzón y torpe. ¡Cómo me admiran en este escaparate que he creado! Soy flor de familia, hogareña y al mismo tiempo que busca viajar, así que dejo que mis pétalos al deshojarse vuelen por el mundo, vuelen más allá de los idiomas y de los besos que me esperan.

Me he vuelto extraña a mi pasado y conocedora de mundos exteriores. He sido abducida por encuentros cercanos del "ningún" tipo y sin embargo traigo el regazo lleno de estrellas.

No. No fumo, no tomo, ni me drogo.

Quien me conoce apreciará la divagación de estas líneas. Estoy, pero estoy ausente. Un desastre mi habitación. Un orden interno, precioso que sigue puliendo este diamante en mi pecho.

Aún no encuentro al heredero de la joya. Pero tampoco me quiebro las raíces buscándolo. Disfruto ser flor el día de hoy y quién sabe, tal vez me visite una mariquita de alas curveadas y me cuente de las bellas enseñanzas que recoge entre sus antenas.

Me están dando ganas de volverme Eva. Ya tengo un Adán en el Jardín. Pero será por mucho tiempo que no sucumbamos al árbol de la sabiduría. Él danza y yo escribo. Yo danzo y el sueña. Me manda besos sonrojados y yo le mando a mis guaruras (aunque él aún no se entera).

Viene la fiesta en 15 días. Ya les contaré como estuvo. Boda en la familia siempre es tiempo de celebrar. Me auguraron verme sexy de negro. Yo dije, hasta en piyama soy sexy, verdad tú?

Renacida. Casi redimida.

5 comentarios:

Luunna dijo...

Me encanto esta instrospectiva hacia tu viaje interior,y las mujeres somos asi..taciturnas,alegres,brujas,hechiceras..de todo un poco
Solo amennos
Un abrazo
LUUNNA

Roberto dijo...

un poco brujassss siiii!!!!!
jajajaj
un saludo robert

L dijo...

Buena metáfora para describir nuestra sensibilidad.

Misionero dijo...

Excelente análisis reflexivo mi Drama Queen, se nota que traspasa tu piel el fuego que hace que tu corazón continue adelante. Y en medio del maremagnun cotidiano viertes ilusión y esperanza en la juntura de tu continente y tu contenido. Así te reconoces no Eva de ébano, sino la Eva no vencida, deshojada pero no doblegada, que aspira y suspira, que reconoce con ternura la caída pero que a su vez se sabe levantada, restaurada en exquisiteces de sueños, blandiendo tu buril para devastar el canto y pulir la piedra que será diamante. Y ante esa visión humana desnudas en mi una mirada de asombro y de plenitud iluminada

Un gran abrazo mi bella dama.

Drama queen dijo...

Hola a todos,
Mil gracias por sus visitas y sus comentarios. Saludos a quienes me han dejado sus primeras notas de cortesía y un abrazo a mi querido misionero que siempre me motiva a seguir escribiendo y promoviendo a la musa que a veces se apaga en el barullo de esta ciudad.
@cá seguimos...